Depresión: cómo reconocerla y cuándo buscar ayuda profesional
La depresión va más allá de una tristeza pasajera. Reconocer sus señales y pedir ayuda a tiempo puede cambiar el curso del proceso.
Leer artículo →Comer saludable no consiste en perseguir una dieta perfecta: importa el patrón global, la calidad de los alimentos y que el plan sea sostenible para la persona.

Durante años, “comer saludable” se ha asociado con dietas estrictas, prohibiciones o listas de alimentos “buenos” y “malos”. Una mirada más útil pone el énfasis en el patrón alimentario global y en su sostenibilidad.
En términos generales, una alimentación de buena calidad prioriza alimentos reales o mínimamente procesados y busca variedad, equilibrio y moderación.
Puede incluir:
También es útil reducir el exceso de ultraprocesados, bebidas azucaradas, carnes procesadas y productos con altas cantidades de azúcares añadidos o sodio.
El cerebro necesita energía, aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas y minerales. Además, existe comunicación constante entre intestino, microbiota, sistema inmunológico y cerebro.
La nutrición puede formar parte de un plan integral de salud mental, pero no sustituye medicamentos, psicoterapia ni otras intervenciones cuando son necesarias.
Las recomendaciones deben adaptarse a la edad, condiciones médicas, medicamentos, preferencias, cultura, actividad física y objetivos de cada persona.